
A: Pufff, es que tú eres muy valiente, es que si me pasara a mí lo que te ha pasado a tí, yo me hundiría. De verdad que te admiro, yo no podría soportarlo.
B: Eso mismo pensaba yo antes de que sucediera. Pensaba: “si las cosas cambiaran, si dejaran de ser como son ahora, no sé cómo lo encajaría”.
Pero así es la vida, de repente te encuentras en una situación que jamás te planteaste que podría llegar a tener lugar, te encuentras ante un problema en frente tuyo, y sólo tienes dos opciones. Y te aseguro que, cuando no tienes más remedio, sacas fuerzas de donde nunca imaginabas que podrías sacar, y sigues hacia adelante. Eso sí: con ayuda… siempre con ayuda.
Así que… MUCHAS GRACIAS.